Antes de mudarme a una ciudad más tranquila y pequeña (pueblo, dice mi madre), escuchaba a mis conocidos quejarse del tráfico que saturaba mi anterior ciudad de residencia: autos saltándose el semáforo en rojo, ignorando altos, estacionándose en la acera, etc. Tambien oía a otros conocidos aficionados a las bicicletas quejarse de los autos, pero también de los peatones, que no los dejan pedalear cómodamente; y también de los peatones (entre los cuales me cuento) quejándose de los autos y de las bicis, por pasar volando junto a ellos e ignorarlos completamente.
En otras palabras: todos pensamos que todos son idiotas.
Cuando vamos a pie, en bici o en auto, nos comportamos de manera diferente y percibimos a los demás de manera diferente. Así pues, no es que todos seamos o no seamos idiotas (aunque algunos sí se lucen), o que todos lo pensemos de todos; sino que, por ejemplo, todos actuamos de forma diferente tras el volante.
Cuando un conductor deja de ser peatón, es capaz de percibir las arbitrariedades que cometen los peatones (saltarse un semáforo peatonal, cruzarse a mitad de la cuadra y no en la esquina).
El peatón, por su parte, percibe que el conductor es demasiado agresivo o que tiene demasiada prisa, cuando no debería quejarse tanto si va cómodamente sentado.
Y el ciclista, por supuesto, se cree superior moralmente al conductor, y considera que puede pasar por más sitios de los asignados porque es la eterna víctima de la red vial.
Lo cual nos dice que los idiotas son idiotas ya sea en un auto, en bici o a pie, pero no debemos generalizar.
----------------- ¿Y ustedes qué opinan?

4 comentarios:
Buen divague, esto ya está más que demostrado...
"Cuando penso?"...
Ya lo corregí, gracias por el aviso.
=D
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