Trataré de escribir sobre este evento de DC Comics. Tengo tiempo queriendo hacerlo, pero con un poco de temor al resultado. No intentaré describir la trama, no podría expresarla correctamente. Final Crisis es el Dark Side Of The Moon de DC Comics. Me pregunto qué pensaba (o qué fumó) Grant Morrison al escribirla. En fin, no importa mucho, no nos queda mas que dejarnos llevar, de adentrarnos en... lo que sea esto.
Si lo simplificamos al extremo, Final Crisis es una historia del bien contra el mal. Claro que esta vez, el mal no se anda con rodeos. ¿Dominación mundial? Eso es para novatos. No, Darkseid va a por todo, busca gobernar la realidad. Utilizando su ecuación antivida -- Demostración matemática de que Darkseid es el legítimo amo de todo -- esclaviza a la humanidad en un parpadeo. Sus esclavos viven y mueren por él, sintonizados con su consciencia. Es la máxima expresión del totalitarismo. Cuando Darkseid mira, mira con seis millones de ojos; cuando grita, lo hace con tres millones de voces. Perturbador.
En la otra parte de la balanza, tenemos a (¿quien más?) Superman, la eterna antítesis del mal. Es él quien viaja a los confines del espacio para tratar de salvar la vida de Lois Lane. Es él quien viaja al futuro, quien canaliza su energía para reiniciar la realidad, quien resiste todo golpe cuando todo está perdido, cuando él mismo está dañado más allá de toda reparación.
Final Crisis tiene tantos momentos brillantes, la carrera entre Flash y la muerte ("Es un hecho poco conocido, la luz es más veloz que la Muerte"); la futil resistencia de Dan Turpin ("¿Como aguantar cuando ya no hay nada por qué hacerlo?") o la traición de Lex Luthor ("Quedará asentado, es la primera vez que el bien y el mal unen fuerzas."). Pero uno sobresale ante todos, una escena queda grabada en fuego en la retina del lector: Batman contra Darkseid, la conclusión perfecta a la Gestalt del caballero de la noche. Aquello que la bala quita, la bala da.
Final Crisis mantiene un ritmo tal, que despegarse es casi imposible. Es la saga del Infinity Gauntlet de Marvel, con esteroides. Al final tendrás la sensación de no haber entendido nada y, a su vez, entenderlo todo. Morrison no es filosófico, no es existencialista. Simplemente deja que su pluma fluya hacia tiempos y universos recónditos, que de otra manera serían inaccesibles. Esta es una historia no para comprenderse, sólo para experimentarse.
----------------- ¿Y ustedes qué opinan?

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