Tiendo a procrastinar. Mis amigos también suelen hacerlo. Prácticamente todos, gracias a Internet y a las redes sociales. Pero ¿qué es la procrastinación?
En pocas palabras, es el hábito de aplazar las cosas que debemos hacer, haciendo en su lugar tareas menos importantes o simplemente no haciendo nada, ya sea por miedo, por pereza, o por sobreanalizar las cosas.
Este término está ganando relevancia recientemente, ya que Internet es una red infinita de procrastinación. ¿Cuánto tiempo pasamos comentando fotos en Facebook, actualizando nuestro estado en Twitter, etc?
"Lo empiezo mañana"; "tengo mucho que hacer en este momento"; "es fácil, puedo hacerlo al rato". ¿Les parece familiar? Son frases muy usadas para posponer las cosas importantes.
Según el psicólogo Gary Marcus, esta propensión a distraernos e inventar excusas es una consecuencia de:
la deficiente integración entre un conjunto reflejo y ancestral de mecanismos orientados a fijar objetivos (quizá compartido con todos los mamíferos) y un sistema deliberativo de evolución más reciente, que, por inteligente que parezca, no siempre participa en el proceso.
Estadísticamente, más del 80% de los universitarios postergan sus obligaciones, y reconocen tener esta costumbre.
Según otros cálculos, entre el 15 y el 20 por ciento de todos los adultos se ven crónicamente afectados; y no puedo por menos que preguntarme si el resto sencillamente miente. A la mayoría de las personas les preocupa la tendencia a postergar; en general la describen como algo malo, perjudicial y estúpido. Y, sin embargo, casi todos incurrimos en ella.
Ahora bien ¿qué cosas son las que solemos posponer?
Las tareas más susceptibles de ser postergadas reúnen, por lo general, dos condiciones: no nos divierten y no es obligatorio realizarlas ahora mismo. A la menor oportunidad, aplazamos las tareas que más rechazo nos producen y nos recreamos en lo divertido, a menudo sin detenernos a pensar en el coste final. La postergación es, en suma, el hijo ilegítimo de la tasa de descuento al futuro (la tendencia a devaluar el futuro respecto al presente) y el uso del placer como brújula chapucera.
En fin. Con decirles que tengo una semana posponiendo escribir este artículo.
PD: Este texto va para anuarlb.
PD: Este texto va para anuarlb.
----------------- ¿Y ustedes qué opinan?

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